Falleció don Humberto Villamil, ilustre ciudadano de Puerto Asís

Humberto Villamil Velosa. (Tinjacá, Boyacá, 18 de junio de 1926 – Buga, Valle, 04 de febrero de 2021).

Por: José Adonis Villamil.

El ilustre ciudadano de Puerto Asís, que junto a su esposa Alicia Flórez (Q. E. P. D.) y sus cuatro hijos ayudó a crecer al municipio, falleció esta madrugada en la ciudad de Guadalajara de Buga, Valle, donde pasó los últimos años de vida.

Humberto llegó al Putumayo a principios de los años 60, cuando Puerto Asís era un pequeño pueblo a orillas del río Putumayo. Su visión de trabajo hizo que decidiera quedarse en esta región al ver que, a pesar de su atraso y abandono por parte del Estado, el municipio posee aeropuerto, vías terrestres que lo conectan con Ecuador y con el interior del país y el puerto sobre el río, por medio del cual hay intercambio comercial con Brasil, Ecuador y Perú. Esta posición geográfica y comercial donde todo estaba por hacer, fue determinante para que se radicara en el municipio.

Además, aquí conoció a mi madre, Alicia Flórez Santos, con quien se casó y compartió su vida hasta el día de su muerte, ocurrida el 08 de febrero de 1999. Con Alicia tuvo cuatro hijos: mis hermanos Ludivia, Elder, Marco Rubén y mi persona, José Adonis. Como buen matrimonio católico, apadrinaron a más de 2.000 ahijados que traían de casi todas las ciudades y veredas del departamento para que mis padres los cargaran al momento del Sagrado Sacramento, según contaba mi querida madre.

Su vida estuvo marcada por el comercio que ejercía desde niño, cuando comerciaba con “esas piedritas verdes”, como él llamaba a las esmeraldas que se encontraba en el camino, cuando iba a Chiquinquirá a comprar la remesa para llevar a la casa.

Abandonó su hogar y su familia, ubicado en la zona rural de Tinjacá, Boyacá, porque desde muy joven determinó que, a pesar de las riquezas naturales y comerciales de la región, allí no había futuro para él. Por eso, decidió recorrer el país, en busca de fortuna, hasta radicarse en Puerto Asís.

A partir de ese momento, trabajó como campesino en los departamentos de Tolima, Cauca, Valle, Huila, Nariño y Putumayo. Tuvo varios oficios y empleos como recogedor de café, carbonero, leñador, aserrador, cultivador de papas en el páramo de Tacueyó en Toribío (Cauca), arriero y comerciante, entre otros. Fue esta última actividad la que lo trajo hasta puerto Asís, donde se dedicó al comercio y a la ganadería.

Conocido como “El Cacharrero”, recorrió casi todos los municipios y veredas de los departamentos de Cauca, Valle y Nariño, ofreciendo todo tipo de mercancías que transportaba en bus, en camión o a lomo de mula, pues a mediados del siglo pasado, las vías de comunicación no eran las mejores.

Esta vida andariega le permitió conocer a mucha gente (incluidos muchos políticos y líderes sociales de talla nacional), de tal manera que cuando ya estaba radicado en Puerto Asís, él daba razón de cualquier familia por la que le preguntaban. Esto era muy agradable para los que tenían la dicha de conversar con él, pues era amigo de todos y muy buen conversador, gracias a que, desde muy niño, adquirió la costumbre de leer el periódico. Por eso, hasta sus últimos años en los que vivió en Puerto Asís, el Almacén La Garantía, era punto de encuentro para leer la prensa y conversar, pues tenía muchas anécdotas e historias de vida que contar.

Cuando llegó como cacharrero a Puerto Asís, se radicó en lo hoy se llama Hotel Muñoz y abrió su almacén en la esquina de la casa de doña Felipa de Sánchez (Q. E. P. D.), frente a la plaza (hoy parque Centenario), dónde tenía un completo surtido de telas, hilos, agujas y otros enseres necesarios para el hogar, que traía desde el Valle, Cauca y Nariño, especialmente.

Como comerciante, surtía de mercancías a otros cacharreros que recorrían los río Putumayo, San Miguel y Guamuez y sus afluentes. Este auge comercial, le permitió hacer una pequeña fortuna que a pesar de las vicisitudes (fue víctima de la violencia de los años cincuenta) le permitió tener una vejez tranquila. Además de comerciante, Humberto fue uno de los promotores de la creación de la vía a la vereda San José y fundador del barrio Los Pinos, entre otras cosas.

Gracias por todo, papá y mamá.

Paz en su tumba.

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