La maldición de Malinche y el efecto placebo, ha llegado al departamento de Putumayo.

Sigue la ingobernabilidad, renuncias obligadas, ahora vuelve y juega la novela de quien será el o la próxima gobernadora, vendrán otras semanas de politiquería, donde se despiertan los apetitos burocráticos y de contratación dado que arrancan las campañas por Cámara y Senado.

Sigue rondando la muerte en Putumayo, ya suman cerca de 150 homicidios este año, vuelven los panfletos amenazantes, el miedo y la incertidumbre se toman el sector rural y el hurto y la extorsión el sector urbano.

Son 21 líderes sociales vilmente asesinados en lo corrido de este año y 22 excombatientes en Putumayo, que han caído en esta guerra absurda y fratricida desde que firmaron el Acuerdo de Paz en el 2016, sin contar con las amenazas y desplazamientos de sus familias

El sector rural sigue asediado por los actores armados ilegales propiciado por la disputa del control territorial, lo paradójico es que somos uno de los departamentos más militarizado del país, incluido el Alto Putumayo donde se pretende instalar una Base Militar el próximo año. 

Como sino no fuera suficiente sigue la ingobernabilidad en el departamento, renuncias obligadas, ahora vuelve y juega la novela de quien será el o la próxima gobernadora, vendrán otras semanas de politiquería, donde se despiertan los apetitos burocráticos y de contratación dado que arrancan las campañas por Cámara y Senado. Más corrupción administrativa a la vista.

Y para completar la maldición de Malinche reaparece en plena pandemia el efecto placebo populista y demagogo como regalo de navidad y año nuevo. Lo que no se ha hecho en muchos años, reaparecen los mesías, se reactivan las promesas incumplidas:

Reconstrucción de Mocoa

– Variante Mocoa- San Francisco

– La Universidad Pública (ITP)

– Pavimentación y Mejoramiento de las vías, red primaria y secundaria

– Obras PDET y cumplimiento PNIS cómo parte del Acuerdo de Paz.

Como respuesta e indignación vendrán movilizaciones, el campesinado no aguantan más pobreza, mísera, abandonó y exclusión estatal. La primera prueba de inconformismo será el próximo 19 de diciembre en el marco de la Audiencia Pública Virtual en Villagarzón que dará vía libre a la fumigación con glifosato de los cultivos de coca el próximo año.

¿Hasta cuándo el silencio cómplice institucional y de la ciudadanía?

¡Reaccionemos! Putumayo… ¡despierta!

Escrito por, Eder Jair Sánchez, ANUC Putumayo.

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