Tras haber sido desplazada por la violencia recibió vivienda como indemnización

A través del Banco Agrario y con la orden del juzgado de restitución de tierras de Mocoa, el Estado reparó a mujer cabeza de hogar por un inmueble avaluado en $111’000.000 millones de pesos.

En el año 2002, María del Rosario, madre de cinco hijos y oriunda de Puerto limón, Putumayo, tuvo que desplazarse a 530 kilómetros de distancia de su familia debido a las intimidaciones causadas por los paramilitares que delinquían en su municipio.

Su nombre, como el de muchos en el departamento, había estado circulando en panfletos, en medio de una lista de personas a las que el grupo delincuencial deliberadamente iba asesinando. Por esta razón, decidió establecerse en el centro del país, radicándose en Girardot, Cundinamarca.

Dos años antes, había gestionado un préstamo bancario, con el que pudo cumplir uno de sus más grandes sueños: comprar su propia casa de 112 m2 totalmente construidos, en Mocoa; pero la difícil situación económica que tuvo que enfrentar toda su familia hizo que por no pagar la deuda perdiera el vínculo jurídico con su inmueble.

Después de sobrevivir a muchas situaciones adversas, María del Rosario decidió volver a Putumayo y solicitar a la Unidad de Restitución de Tierras (URT) la reparación por todos los daños causados por su desplazamiento en el marco de la violencia.

“Su caso es uno de los más inusuales en esta territorial, puesto que se trataba de asuntos administrativos desatendidos a causa de su situación violenta, aun así, con gran destreza, logramos representarla y obtener una sentencia a favor. La reparación se consiguió a través de compensación, el avaluó definió uno de los valores más altos que se han adjudicado, $111.000.000, que se invirtieron en la compra de una casa similar en Villagarzón y su posterior entrega a la beneficiaria”, mencionó el Director Territorial, Mario Fernando Coral Mejía.

“Encontré personas muy buenas en el camino. Es una gran satisfacción que esta institución hiciera todo para devolverme lo que con gran esfuerzo había empezado a construir antes de irme de acá”, dijo María del Rosario, después de firmar las escrituras de su nueva vivienda.

De esta manera, a través de la política de restitución de tierras, la entidad trabaja para que los derechos los solicitantes sean reparados genuinamente, fortaleciendo su núcleo familiar y logrando la transformación de sus vidas.